El siguiente contenido no es apto para menores de edad, contiene descripción de escenas sexuales explícitas. Al leerlo, aceptas continuar bajo tu propio riesgo y criterio.
Pasado un rato, ambas salimos y nos preparamos para dormir, ella estaba muy concentrada escribiendo algo al borde de la cama mientras yo me secaba el pelo.
—Aún no te he dado tu regalo —busqué con la mirada mi bolso, lo había dejado en la sala. Miré a Gretchen, la manera en la que se centraba me causó curiosidad por lo que contenían sus notas.— ¿Qué escribes?
—Una canción —respondió.
—¿Puedo ver? —ella asintió y me acerqué a ver, era una canción alemana que hablaba sobre un amor imposible.— ¡Cielos! Eres modelo, actriz, enfermera, cantante, guitarrista, chef y ¿también escribes canciones?, ¿hay algo que no sepas hacer?
—De hecho, si hay algo… —dejó sus apuntes en la mesita de noche y me miró.
—¿Qué es? —pregunté curiosa.
—Controlarme cada vez que te veo —su comentario me confundió.
Solo tardó un segundo antes de levantarse, tomarme de la cintura y acercarme a ella. Plantó un dulce beso en mis labios.
Al principio me sorprendió su acción repentina, pero poco a poco me dejé llevar, debo admitir que me encantaba lo que hacía. Sus manos subían a mi espalda y bajaban a mi cadera. Apretaba y volvía a pegarme a ella.
No dejaba de besarme, metió sus dedos por debajo de mi blusa sin buscar aprobación, mis hormonas no me dejaban razonar, solo podía apreciar su tacto. Se deshizo de mi prenda superior de un tirón, sentir sus manos en mi piel desnuda era como estar en la gloria. Me recostó en la cama y se subió encima de mí. Comenzó a masajearme los senos, luego a besarme en el cuello y solté un gemido. Ahora ella conocía mi punto débil.
Ella se quitó su blusa también, tomó mi mano, la pasó por su pecho y su abdomen bien formado para continuar besándome. Pasó una mano por mi espalda, desabrochó mi sostén y lo tiró por alguna parte de mi habitación. Los masajeó lentamente, haciendo círculos con sus dedos.
Cerré los ojos disfrutando el momento cuando de pronto sentí algo cálido y húmedo pasando por donde estaba su mano; era su lengua pasando por mis pezones. Bajó de mi boca hacia mi pecho, me dirigía una mirada dominante para cada acción que hacía.
No pedía permiso para nada y eso me excitaba. Los lamía y mordía como si de un postre se tratara, los movimientos que hacía con su lengua eran similares a los que hacía con los dedos, pero se sentía más delicioso cuando lo hacía con su boca.
Ella se quitó su sujetador, pude apreciar sus bien formados pechos perfectos. Su cuerpo era total de una diosa y yo tenía el privilegio de tocarlo y apreciarlo en primera fila. Pude sentir la temperatura aumentando entre nosotras, diversas sensaciones se presentaban, escalofríos recorrían todo mi cuerpo, su tacto me erizaba la piel.
Continuó desvistiéndose, logró deshacerse de nuestros pantalones muy rápido. Verla en ropa interior me provocaba. Pasó sus manos por mis piernas, tocándolas y apretándolas, haciéndome suspirar muy fuerte.
La sangre corría por todo mi cuerpo y se concentraba en mis puntos débiles, volviéndolos más sensibles al tacto.
Su mano subía y bajaba por mi torso, cada vez se acercaba más al monte de venus. Sin autorización metió su mano por debajo de mis bragas, abriendo paso entre mis labios para lograr tocar mi clítoris directamente. Al hacer contacto se sentía frío a comparación del calor que había.
Una sonrisa ladeada se asomó en su rostro al notar la viscosidad que rodeaba la zona. Me apenaba el hecho de estar húmeda, pero a Gretchen no, al contrario, se le veía dispuesta a todo.
Retiró mis bragas con fuerza y besó alrededor de mi zona logrando estremecerme. Pronto comencé a sentir su aliento demasiado cerca, sin embargo, no hizo contacto, me provocaba y cada vez me hacía desear más y más.
Sus dedos comenzaron a moverse suavemente en mi feminidad, haciendo que mis piernas temblaran de la excitación cada que pasaba por ese punto.
Sus labios recorrieron mi abdomen a través de besos, subió por los senos, pasó por el cuello y terminó nuevamente en mi boca.
Mientras me besaba, deslizó su dedo que tenía estimulando en mi zona hacia abajo, jugó un poco con mi entrada para finalmente introducir un dedo.
Fue imposible no gemir al sentirla dentro de mí, mordí su labio y ella pujó. Su dedo comenzó a moverse dentro de mí y poco a poco aumentaba la velocidad.
Agregó un segundo dedo, mi respiración se estaba agitando y clamaba cada que los sentía más profundo.
Metió un dedo más, me tomó del cuello y me ahorcó, a este punto ya estaba agarrándome de las sábanas.
Con su otra mano tocó uno de mis senos y empezó a besarme el cuello, dejando algunas marcas en él, para así, introducir el último dedo. Debo admitir que dolió al inicio, pero fue lo que más me dio placer.
Al tener sus cuatro dedos moviéndose dentro de mí a gran velocidad, me hizo gemir por lo alto, me sentía demasiado agitada, arqueé la espalda completamente extasiada y clavé mis uñas en la suya.
Fue ese momento en el que ya no podía más, ella había logrado que llegara a mi límite. Tan pronto como solté mi último clamor, Gretchen se levantó y se recostó junto a mí.
No quería que terminara así, aunque al parecer ella tampoco. Tomé un poco de iniciativa y me subí encima de ella.
Comencé a mover mis caderas arriba y abajo, frotándolas con su cuerpo mientras la besaba. Gretchen gruñía al sentirme.
Ella me detuvo, me hizo a un lado y se quitó sus bragas. Apreciaba la vista, me sentía como en un sueño y había olvidado por completo mi propia existencia.
Cuando por fin estaba cómoda, abrió un poco sus piernas, me tomó del pelo y me presionó a estar entre ellas. Al obligarme a comerla me excitaba demasiado al punto de acelerar mi ritmo cardíaco.
Comencé a lamer, chupar su zona y hacer diversos movimientos con mi lengua. Sus fluidos tenían un sabor exquisito, su piel se había erizado con el contacto.
Creó sensaciones que nunca había experimentado antes, descontrolaba mi sistema. Fui aumentando el ritmo, conforme yo avanzaba, sus suspiros también lo hacían y los pujidos aumentaban su volumen.
—Quiero más, Annie—dijo con su voz algo ronca.— solo hazlo —cerró sus ojos, no tuve que insistir demasiado, yo sé que ella lo quería al igual que yo.
Alzaba la mirada para verla disfrutar. Poco a poco fui cambiando el ritmo a uno más veloz, como antes ella hizo conmigo. De su boca solo se escuchaban sus lindos gemidos, suspiros y pujidos.
Sus gritos aumentaron de volumen, arqueó su espalda, pero aun así continuó sin dejarme ir. Ella había llegado más allá del éxtasis.
Nuevamente, jaló mi pelo y me acercó a su rostro. Me beso con dulzura, nuestros suspiros se conectaban, fue una experiencia inolvidable.
Ambas nos recostamos abrazadas, jadeando por la acción, ambas miradas con ternura sobre la otra, sonriendo aún por el disfrute.
—Gracias por mi regalo de cumpleaños, Annie —dijo ella.
Su comentario me desconcertó, fue ahí donde recordé lo que realmente tenía que darle.
—Esto no era lo que tenía planeado darte —dije con total nerviosismo. Me levanté de la cama tapándome con una sábana y me dirigí hacia la sala buscando mi bolso. Aún sentía punzadas abajo y me costaba caminar
Volví a ella con una pequeña caja plateada y un listón rojo.
—¿Para mí? —preguntó tomándolo con ambas manos, yo solo asentí.
Me sentía comprometida a darle algo por todo lo que ha hecho por mí.
—No tenía idea de qué regalarle a alguien que puede conseguir cualquier cosa con facilidad, espero puedas aceptar este pequeño detalle.
Ella lo abrió y sacó un hermoso collar con un dije plateado que tenía la imagen de una cereza dentro.
—¡Es precioso! Lo amo… aunque me hubiera gustado que dentro hubiera una foto tuya.
—¿Cuál es la necesidad de eso? —reí
—Sería lindo llevarte conmigo a todas partes —me abrazó y me dio otro beso —¿podrías colocármelo?
—por supuesto —la ayudé a ponerle el collar y el dije quedó en su pecho.
No pude evitar desviar la mirada más abajo, ella sonrió y yo solo traté de ocultar mi rostro avergonzado.
Dormir abrazada de Gretchen es lo mejor que puede existir después de un largo día, sentir su calor es más que reconfortante.
Ciertamente no debería, pero aquí estoy leyendo jiji 😈
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